Había una vez

Una perla en Périgord…

En Francia, su pico de importación tiene lugar de marzo a mayo. La fresa es un producto frágil que requiere una mano de obra importante para su cosecha. Los fresicultores franceses compiten con la producción masiva española. Con cinco o seis toneladas al año, Dordoña es el segundo departamento de producción, después de Lot y Garona. La fresa es pobre en calorías y se recomienda en los regímenes adelgazantes por su poder antioxidante. Jugosa y deliciosa, siempre nos sorprenderá por sus formas y por su sabor.

Una planta de cultivos evolutivos, con el fin de satisfacer al consumidor

El cultivo de fresas

El cultivo de fresas en Périgord remonta a 1895, época en que se realizaba en las filas de viña. La producción no se desarrolló hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando comenzó la venta en masa. En 2004, la fresa de Périgord fue la primera de Europa en obtener la IGP (Indicación Geográfica Protegida). Se planta a principios del verano para cosecharla en la primavera siguiente y, sea remontante o no, requiere un cuidado regular, sobre todo eliminando los estolones. En Douville se encuentra el CIREF, centro de creación de variedades que desarrolla una amplia gama de tipos de fresas adaptados a todos los contextos de producción. Se cultiva según un arte que aúna tradición y modernidad, y halla su territorio predilecto en las colinas arboladas de Périgord.

Variedades deliciosas para saborear sin moderación

Para probar y disfrutar

La fresa de Périgord es la primera fresa IGP de Europa, la única que puede reivindicar su origen. Las ocho variedades inventariadas y admitidas en la IGP se producen en un área geográfica delimitada. Para satisfacer al máximo el placer del consumidor, las variedades escogidas se adaptan a los períodos de la cosecha, con el fin de saborear las fresas seis meses al año. La gariguette, de forma alargada, y la darselec son más bien precoces, mientras que la cirafine, tierna y bastante gruesa, es más tardía. La clérie, la donna roja y la candiss también se encuentran en los puestos de nuestros mercados. La mara des bois, variedad antigua, seduce por su aroma, que recuerda al de la fresa silvestre. La charlotte, por su parte, es la favorita de los niños.

Una fiesta exquisita en su honor, celebrada desde hace ya 17 años

La fiesta de la fresa y de las flores

La fiesta de la fresa y de las flores se organiza todos los años en Vergt, el tercer domingo de mayo. Los productores perigordinos presentes hacen degustar el incomparable sabor de sus gariguettes, cigalines, darselects, cirafines, charlottes y otras maras des bois alrededor del stand de la Unión Interprofesional de la Fresa de Périgord y de los productores locales. Están ahí para dar a conocer su producción, su destreza y explicar todas las acciones que la producción aplica para garantizar un producto de una calidad excepcional. En esa ocasión la Cofradía de la Fresa de Périgord entroniza a diversas personalidades al rango de Docte Maître (sabio maestro) y orquesta el corte ceremonial de la tarta gigante, receta de proporciones pantagruélicas.

Degustar

la sorpresa perigordina en los postres…

La fresa es la fruta más rica en vitamina C, atractiva por sus sabores, formas y colores. Durante mucho tiempo se ha cocinado en mermelada o preparado sin cocción y la encontramos en los platos de grandes chefs: ensalada fresca de temporada aderezada con mara des bois, copas y mousses deliciosas. Se combina muy bien con la fondue de chocolate o incluso en forma de gratín de frutos rojos y crumble. Rápida de cocinar, se la recomendamos en mascarpone con su jugo y una nube de chantillí o simplemente en copa de gariguettes, regadas con vino de Monbazillac. Se encuentra en los mercados de primavera a otoño y se debe consumir con rapidez debido a su fragilidad. Ya sea para adornar una tarta o una carlota, ¡está en todos los postres!